
Un callejón estrecho y empedrado, cuya anchura apenas alcanza los 4 metros. También es el legendario lugar de manifestaciones demoníacas.
El Barrio de Santa Catarina es un barrio colonial que conserva algunos de los rasgos de la época: el Callejón del Aguacate es uno de los más destacados.
La arquitectura del siglo XVII y una escala que apenas admite vehículos modernos definen el callejón como nostálgico y algo macabro a la vez. Es una combinación que hace de este callejón el escenario de muchas leyendas.